María García

Psicóloga especialista en ansiedad, autoestima y conflictos personales.

Un espacio para volver a encontrarte

Hay momentos en los que parece que todo pesa un poco más de lo que debería. Puede que estés atravesando una etapa de ansiedad, que hayas empezado a cuestionar tu propio valor o que determinados conflictos estén afectando a tu forma de relacionarte contigo mismo y con los demás.

Pedir ayuda no significa que no puedas hacerlo por ti mismo. A veces, contar con un espacio seguro en el que poder parar, ordenar lo que sientes y comprender qué necesitas es precisamente lo que permite empezar a avanzar.

¿Quién soy?

Me llamo María García y soy Psicóloga General Sanitaria, especializada en terapia individual con adultos, ansiedad, autoestima y conflictos personales.

Acompaño a personas que sienten que sus pensamientos y emociones están ocupando demasiado espacio en su vida, que viven con preocupaciones constantes o que han dejado de confiar en sí mismas.

También trabajo con quienes atraviesan dificultades personales o relacionales que generan malestar, inseguridad o sensación de bloqueo. Comprender lo que te sucede y aprender a relacionarte contigo de una manera diferente puede ayudarte a recuperar el bienestar y afrontar tu vida con mayor seguridad.

Mi forma de trabajar

Entiendo la terapia como un proceso personalizado, cercano y basado en las necesidades de cada persona. No todas las personas experimentan la ansiedad de la misma manera, ni todos los problemas requieren las mismas herramientas.

Por eso, durante las sesiones trabajaremos para comprender qué hay detrás de tu malestar y qué factores pueden estar manteniéndolo. A partir de ahí, iremos desarrollando recursos que puedas aplicar en tu vida cotidiana, siempre teniendo en cuenta tu historia y tus circunstancias.

En los problemas relacionados con la autoestima, podemos trabajar sobre la autocrítica, la inseguridad, la comparación con los demás o la necesidad de aprobación, para construir una relación contigo mismo más estable y amable.

Cuando existen conflictos personales o relacionales, la terapia también puede ayudarte a comprender tus patrones, expresar lo que necesitas, establecer límites y encontrar formas diferentes de afrontar aquello que hoy te genera sufrimiento.

¿Por qué decidí ser psicóloga?

Mi trayectoria

Desde siempre me ha interesado comprender qué nos lleva a sentir, pensar y actuar de determinadas maneras. La Psicología me permitió convertir esa curiosidad en una forma de acompañar a otras personas y comprender mejor las dificultades que pueden aparecer a lo largo de la vida.

Con el tiempo, mi interés se fue centrando especialmente en la relación que mantenemos con nosotros mismos y con las personas que nos rodean. Porque muchas veces aquello que nos genera sufrimiento no depende únicamente de lo que sucede fuera, sino también de cómo interpretamos lo que ocurre, de lo que nos exigimos y de los patrones que hemos aprendido a repetir.

Por eso entiendo la terapia como un espacio para conocerte mejor, comprender de dónde vienen determinadas dificultades y aprender nuevas formas de relacionarte contigo y con los demás.

Formación

Mis estudios

Además de la formación necesaria para ejercer como psicóloga sanitaria (grado en Psicología + máster en Psicología General Sanitaria), he continuado ampliando mi formación en diferentes áreas relacionadas con la práctica clínica:

  • Formación especializada en trastornos de ansiedad y regulación emocional.
  • Formación en autoestima, autoconcepto y habilidades emocionales.
  • Formación en Terapia Cognitivo-Conductual aplicada a adultos.
  • Formación en apego y relaciones interpersonales. 
  • Formación en intervención psicológica en conflictos personales y relacionales.

Y, como en Psicología nunca se termina de aprender, continúo formándome para actualizar mis conocimientos y ofrecer un acompañamiento cada vez más ajustado a las necesidades de mis pacientes.

Experiencia

Mis especialidades

Muchas de las personas que llegan a consulta llevan tiempo intentando manejar por sí mismas aquello que les ocurre. Preocupaciones constantes, miedo, inseguridad, pensamientos que no consiguen apagar o una sensación de no estar a la altura pueden terminar ocupando gran parte de su día a día. A veces, incluso cuando aparentemente todo va bien, existe un malestar interno que resulta difícil explicar.

La autoestima también puede convertirse en una fuente constante de sufrimiento. Compararse con los demás, necesitar sentirse validado, exigirse demasiado o sentir que nunca es suficiente puede hacer que la relación con uno mismo se vuelva cada vez más difícil. Y cuando estas dificultades se mezclan con conflictos personales, es fácil sentirse perdido, bloqueado o sin saber cómo actuar.

La terapia puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo, reducir el peso de la ansiedad y construir una relación más segura contigo mismo. También puede darte herramientas para afrontar los conflictos de otra manera, expresar lo que necesitas y establecer relaciones más saludables.

El objetivo no es convertirte en otra persona, sino ayudarte a entenderte mejor, recuperar la confianza en ti y sentir que tienes más recursos para afrontar lo que la vida te pone delante.

Contacto

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